Después de más de cinco años de su default, el concurso de Vicentin entra en su fase más decisiva. De once interesados iniciales, solo cuatro grupos empresariales de peso pesado lograron cumplir con el exigente requisito judicial de depositar $1.100 millones en efectivo, habilitándolos oficialmente para competir por el control de la agroexportadora. Este paso marca el inicio de la etapa crucial del cramdown, con el juez Fabián Lorenzini determinado a definir el futuro de la compañía antes de fin de año.
Un Filtro Millonario Define a los Contendientes
El pago de un canon de $1.100 millones funcionó como un filtro decisivo, dejando fuera a más de la mitad de los pre-registrados. Este requisito buscaba demostrar la capacidad económica y el compromiso serio de los postulantes. Los cuatro pesos pesados que siguen en carrera son:
Bunge Argentina
El trader Grassi SA
La Unión Agrícola de Avellaneda Cooperativa Limitada
El consorcio formado por LDC Argentina junto a Molinos Agro
Según la resolución judicial, el 25% de estos fondos se destinará a cubrir gastos judiciales y publicaciones, mientras que el 75% restante se devolverá a quienes no resulten adjudicatarios, más los intereses de plazo fijo.
Próximos Pasos: Valuación, Ofertas y Adhesiones de Acreedores
En paralelo a la depuración de oferentes, el juez Lorenzini designó a la consultora Marinozzi-Mazzitelli & Asociados (Russell Bedford Argentina) para realizar la valuación oficial de los activos de Vicentin. Este informe, que debe presentarse antes del 27 de agosto, será la base económica para las propuestas definitivas.
El cronograma judicial es ajustado:
Tras la presentación del informe de valuación, se abrirá un período de 30 días para que los interesados (y la propia Vicentin, si decide hacer una última jugada) reúnan adhesiones de acreedores.
El plan que logre el respaldo suficiente será el que se quede con el control de la empresa, siempre sujeto a la homologación del tribunal.
Cinco días antes del vencimiento del plazo para sumar conformidades, se realizará una audiencia informativa donde las propuestas podrán ser expuestas y se responderán inquietudes.
Las decisiones tomadas en este proceso serán inapelables, una medida que Lorenzini implementó para evitar nuevas dilaciones en un caso que ya se extiende por más de cinco años.
La Pulseada Final y el Recurso Pendiente en la Corte Suprema
Mientras el cramdown avanza, la antigua conducción de Vicentin mantiene un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Su objetivo es revertir el rechazo a su plan original de pago a los acreedores, que en su momento había logrado las mayorías económicas, pero fue bloqueado por objeciones judiciales. Sin embargo, el magistrado de Reconquista ha dejado claro que esta presentación no tiene efecto suspensivo, asegurando que el proceso actual no se detendrá.
Con un camino más claro y plazos ajustados, el destino de una de las agroexportadoras más emblemáticas de Argentina se definirá en los próximos meses. El juez espera que, antes de fin de año, la "novela judicial" de Vicentin tenga un cierre, con un nuevo controlador que asuma el desafío de sanear sus cuentas y devolverle la previsibilidad al negocio.